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Sybil NoveleSybil es un best seller escrito por la estadounidense Flora Rheta Schreiber en 1973. Cuatro años más tarde, se realizó una película basada en el libro y protagonizada por Sally Field en el papel de Sybil y Joanne Woodward como su terapeuta. El libro trata acerca de una mujer real llamada Shirley Ardell Mason, a quien se hace referencia en el libro bajo el seudónimo Sybil Dorsett. Mason nació el 25 de enero de 1923 en Dodge Center, Minesota. Su historia es el caso más famoso del trastorno disociativo de personalidades múltiples.

Básicamente lo que le sucedía a Sybil era que se despertaba en un lugar al que no recordaba cómo había llegado, como por ejemplo un hotel, y se encontraba vestida con ropas que no reconocía como suyas, e incluso en alguna ocasión llevaba puesta una peluca. Los empleados del hotel la reconocían como la persona que había hecho la reserva de la habitación y decían haber mantenido conversaciones con ella, que por supuesto Sybil no recordaba. Esto mismo le ocurría con cada una de las restantes personalidades diferentes que albergaba en su mente.

Sybil, lamentablemente, era un caso perdido porque los engramas, mejor dicho la enorme cantidad de engramas que tenía, le habían alterado el decodificador mental en forma irreversible creándole diversas personalidades, por lo que es absolutamente falso, como han aducido algunos psiquiatras, que esas personalidades se las haya implantado la propia terapeuta…

Cuando los engramas han destruido el decodificador mental de una persona, ninguna técnica del plano físico podrá devolverle la normalidad, ni Dianética, ni Cienciología y ni siquiera Psicoauditación, que es actualmente la técnica terapéutica más elevada, junto con Psicointegración, en el plano físico. Con Psicoauditación los engramas, tanto de esta encarnación como de vidas anteriores, pueden ser totalmente eliminados, pero esta eliminación no corrige el deterioro del decodificador que hubieren provocado…

El TID (trastorno de identidad disociativo-personalidades múltiples) es un trastorno muy poco corriente que sin embargo es conocido por la población general mucho más que otros trastornos debido a la amplia representación que han hecho de él la literatura y el cine. Y es que de todos los trastornos mentales, el TID es, sin lugar a dudas, el que más juego ha dado a guionistas y directores de cine. La razón es muy sencilla: la posibilidad de jugar a sorprender al espectador con finales inesperados y giros sorprendentes de guión, pues la peculiar manifestación de este trastorno permite manejar tramas efectistas y tramposas, y sólo al final de la cinta revelar la realidad.

Cine

EL EXTRAÑO CASO DE SYBIL

POR HORACIO VELMONT

El trastorno de identidad disociativo, antes llamado trastorno de personalidad múltiple, encuentra su paradigma en la historia de Sybil, cuyo verdadero nombre era Shirley Ardell Mason, quien llegó a representar quince personalidades distintas.

Según la Psiquiatría, la disociación es un mecanismo psicológico de defensa en el cual la identidad, memoria, ideas, sentimientos o percepciones propias se encuentran separadas del conocimiento consciente y no pueden ser recuperadas o experimentadas voluntariamente.

Se trata de una situación grave, crónica y hasta potencialmente mortal. La incapacidad de algunas personalidades de recordar información personal importante (amnesia) se mezcla con el conocimiento simultáneo de la información por parte de otras personalidades coexistentes.

Algunas personalidades parecen conocerse e interactuar entre sí en un complejo mundo interior. Por ejemplo, la personalidad A puede estar consciente de la personalidad B y saber lo que ésta realiza, como si la estuviera observando; la personalidad B puede ser consciente o no de la personalidad A.

Otras personalidades pueden o no ser conscientes de la personalidad B y ésta puede ser o no consciente de ellas.

Las personas con este trastorno con frecuencia intentan el suicidio y se considera que son más propensas a suicidarse que las personas con cualquier otro trastorno mental.

En cuanto a sus causas, y siempre de acuerdo a lo que dice la Psiquiatría, el trastorno de identidad disociativo parece estar causado por la interacción de varios factores: 1) el estrés insoportable, como haber sufrido abusos físicos o psicológicos durante la niñez; 2) una habilidad para separar los propios recuerdos, percepciones o identidades del conocimiento consciente (capacidad disociativa); 3) antes de tener una visión unificada del yo y de los otros se puede consolidar sólidamente un desarrollo anormal; 4) una insuficiente protección y atención durante la niñez.

La razón de que hayamos transcripto estos párrafos es simplemente para demostrar que la Psiquiatría es muy hábil a la hora de enunciar los síntomas, pero nunca lo es para exponer concretamente las causas, y así sólo se dedican a divagar, lo cual es por supuesto muy lamentable.

En concreto, no se puede hablar de un trastorno sin poner sobre el tapete la existencia de la mente reactiva, los engramas y, por supuesto, de los roles del ego que los potencian.

 

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